Desde 1821, en los albores de la República, se dio inicio a un proceso histórico de cambios que incluyó la ocupación y apropiación del territorio peruano, el cual, desde la perspectiva de la división política se caracterizó por a formación de distritos, provincias y departamentos. Sin embargo, el crecimiento acelerado y desordenado de las poblaciones urbanas y rurales, trajo como consecuencia cambios continuos de la demarcación, delimitación y división del territorio.